Caldera de gas o gasóleo
Comprobamos demanda, temperaturas y radiadores antes de plantear la sustitución por bomba de calor.
Residencial
Aerotermia, fotovoltaica, batería y recarga estudiadas alrededor de tu vivienda. Aprovechamos lo que sirve y sustituimos lo que ya no tiene sentido mantener.
Tres puntos de partida
Comprobamos demanda, temperaturas y radiadores antes de plantear la sustitución por bomba de calor.
Priorizamos las mejoras que reducen consumo sin obligarte a rehacer una instalación que todavía puede aprovecharse.
Diseñamos desde el inicio calefacción, refrigeración, ACS, fotovoltaica, batería y recarga para que trabajen coordinadas.
Aerotermia en vivienda
En muchas zonas del centro y norte, la calefacción sigue dependiendo de calderas y radiadores. La aerotermia puede reducir combustible y añadir refrigeración sin renunciar al confort de invierno.
Un sistema coordinado
La aerotermia desplaza el consumo de gas o gasóleo hacia la electricidad. La fotovoltaica puede cubrir parte de ese nuevo consumo durante el día; por eso ambas se dimensionan sobre la vivienda futura, no sobre facturas antiguas.
Produce durante el día para cubrir vivienda, aerotermia y recarga.
Convierte electricidad en calefacción, refrigeración y agua caliente.
Desplaza excedentes hacia la noche y puede proteger circuitos seleccionados.
Coordina el coche con la producción solar y la potencia disponible.
Fotovoltaica en vivienda
Partimos de la cubierta, la orientación y la curva horaria. Después incorporamos el consumo previsto de aerotermia, vehículo eléctrico y otros equipos para evitar una instalación sobredimensionada.
La combinación mejora cuando calefacción, ACS o recarga pueden aprovechar las horas solares o almacenar energía como agua caliente.
Separamos autoconsumo directo, excedente y consumo nocturno. La batería se estudia después: sólo entra si desplazar energía, dar respaldo o la tarifa justifican su coste.
El resultado no es «poner el máximo de paneles», sino equilibrar producción, demanda térmica, potencia contratada y presupuesto.
Ahorro sin cifras inventadas
El ahorro depende del combustible actual, el clima, el aislamiento, la temperatura de los emisores, los hábitos y la tarifa. Una cifra genérica no sirve para decidir una reforma.
El estudio compara el coste actual con varios escenarios y separa inversión, financiación, consumo esperado y mantenimiento. Si conservar radiadores o añadir batería no compensa, se explica antes de presupuestar.
Qué revisamos
Preguntas frecuentes
Estudio para tu vivienda
Con facturas, tipo de combustible, metros, emisores y ubicación podemos preparar una primera comparación técnica.