Conservar
Si los radiadores cubren la carga a una temperatura compatible con la bomba, pueden quedarse. Se comprueba, no se supone.
Luxora Climate
La bomba de calor aire-agua usa electricidad para mover energía térmica. Se diseña alrededor del edificio, no al revés.
Agua caliente sin combustión
La bomba transfiere energía al agua de un acumulador. Desde ese depósito, el agua caliente llega a duchas y grifos cuando se necesita.
El ACS y la calefacción comparten generación, pero trabajan con circuitos y prioridades de control distintos.
El depósito guarda volumen para cubrir las puntas de consumo: las duchas de primera hora, la cocina, la lavandería de un alojamiento. Su tamaño se decide por el perfil de uso, no por una fórmula.
En un alojamiento, las plazas, la ocupación, la lavandería y los horarios determinan potencia y acumulación. En una vivienda, el número de personas y los hábitos definen el equipo.
Sustituir la caldera
En buena parte del norte y del interior peninsular, la aerotermia puede sustituir una caldera. Pero antes hay que saber cuánto calor entrega cada radiador a menor temperatura.
El potencial suele ser mayor donde existe demanda térmica relevante y se sustituye combustible.
No se promete compatibilidad por fotografía: se comprueban aislamiento, clima, potencia, caudal y temperatura de diseño. Si conservar los radiadores no funciona, la propuesta muestra la adaptación o una alternativa.
Los radiadores convencionales no producen frío. Para refrigerar se añaden fan coils u otra solución compatible, con su propia distribución y control.
Cuatro alternativas con los emisores
Si los radiadores cubren la carga a una temperatura compatible con la bomba, pueden quedarse. Se comprueba, no se supone.
Más elementos o emisores de baja temperatura cuando la potencia entregada no llega.
La caldera queda para puntas o frío extremo y la bomba trabaja el resto del año.
Suelo radiante o fan coils en una reforma integral, cuando lo que hay no sirve.
Prepararse para el verano
Una aerotermia reversible puede producir agua caliente para calefacción o agua fría para refrigeración. El emisor debe ser compatible con cada modo.
Fan coils modernos
El tipo de emisor se decide por uso, altura disponible, ruido, caudal, mantenimiento y control por zonas. Todos necesitan impulsión hidráulica, desagüe de condensados y acceso para limpieza.
Consola baja
Cassette de techo
Por conductos
Vivienda o alojamiento
El principio es el mismo; el dimensionado, la operación y la decisión económica cambian.
En la vivienda manda el edificio: clima, aislamiento y hábitos. En el alojamiento manda la ocupación.
Un alojamiento tiene puntas de duchas y ACS ligadas a las habitaciones y los horarios de salida, apertura y estacionalidad, lavandería, piscina o spa, y continuidad de servicio. Una vivienda tiene un perfil doméstico con recuperación del depósito más predecible.
Por eso no tratamos todos los establecimientos como si consumieran igual, ni una casa como un hotel pequeño.
Qué se comprueba
El rendimiento depende de la temperatura exterior y de cuánto calor pierde el edificio.
Electrificar calefacción y ACS cambia la curva de consumo. El cuadro y la potencia contratada se revisan.
El ACS necesita volumen para cubrir puntas. En alojamiento, plazas, ocupación y lavandería deciden la acumulación.
Cuanto menor sea la impulsión, mejor rinde la bomba. El cálculo de cargas y emisores decide si la instalación sirve.
Integración con fotovoltaica
Guarda energía como agua caliente y ayuda a desplazar producción.
Puede alimentar parte de la bomba durante las horas solares.
Sólo si curva, tarifa, respaldo o red justifican su coste.
Electrificar calefacción y ACS cambia la curva de consumo. La solar y el almacenamiento se dimensionan sobre el sistema futuro, no sobre el actual.
Financiación transparente
El ahorro puede ser importante, pero hay que calcularlo. La comparación correcta incluye combustible, electricidad, mantenimiento, adaptación de emisores, ACS, refrigeración y financiación. No hay porcentaje universal de ahorro.
Toca cualquiera para ver qué es.
Lo que cuesta la instalación si la pagas de una vez. Es la cifra de partida, y la que te permite comparar las dos formas de pago.
Cuánto se paga al principio. Si no hay entrada, lo dirá así de claro en lugar de callárselo.
Cuántos meses vas a estar pagando. Es el dato que más cambia el coste total: a más años, cuota más baja pero más dinero al final.
Lo que te llega al banco cada mes. Es fija: no se revisa ni sube con el tiempo.
El TIN es el tipo de interés. La TAE incluye además las comisiones y los gastos, así que es el coste real. Compara siempre por la TAE, nunca por el TIN.
La comisión de apertura, la de estudio y cualquier seguro que vaya ligado a la operación. Todo lo que se suma al préstamo aparte del interés.
La suma de todo lo que habrás devuelto cuando termines. Siempre es mayor que el precio al contado: esa diferencia es lo que cuesta pagarlo a plazos.
Qué costaría cancelar el préstamo antes de tiempo, si un día puedes. La ley limita ese coste y tiene que constar en el contrato.
Preguntas frecuentes
Estudio de calefacción y ACS
Dinos el combustible actual, tus emisores y para qué es. Con eso preparamos la primera evaluación.